Niveles de ruso

Niveles de ruso: A1, A2, B1, B2, C1 y C2
  Cuando una persona empieza a estudiar ruso es normal preguntarse cuánto tendrá que aprender, cuánto tiempo necesitará y qué será capaz de hacer al terminar cada nivel.
  Los niveles A1, A2, B1, B2, C1 y C2 forman parte del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), el sistema utilizado en Europa para describir de manera comparable el dominio de un idioma.
La progresión se divide en tres grandes etapas:

  • A1 y A2: usuario básico.
  • B1 y B2: usuario independiente.
  • C1 y C2: usuario competente.En ruso, avanzar de un nivel a otro no significa simplemente aprender más palabras. Cada etapa incorpora nuevas estructuras gramaticales, formas de expresión y situaciones comunicativas.

El objetivo es pasar progresivamente de construir frases muy sencillas a poder desenvolverse con naturalidad en conversaciones, estudios, viajes, trabajo y situaciones complejas.
Nivel A1 de ruso: los primeros pasos
El A1 de ruso es el nivel de iniciación.
Está pensado para estudiantes que parten completamente de cero y no necesitan tener conocimientos previos del idioma ni conocer el alfabeto cirílico.
Una de las primeras tareas consiste precisamente en aprender a leer y escribir en ruso.
Durante esta etapa el alumno comienza a familiarizarse con las 33 letras del alfabeto ruso, sus sonidos y algunas de las principales diferencias de pronunciación respecto al español.
¿Qué puede hacer un estudiante de ruso A1?
Al finalizar un nivel A1, el alumno puede desenvolverse en situaciones comunicativas muy sencillas.
Por ejemplo, puede:

  • saludar y despedirse;
  • presentarse;
  • decir su nombre, edad, nacionalidad y profesión;
  • hablar de su familia;
  • preguntar y responder información personal básica;
  • expresar gustos sencillos;
  • decir dónde vive;
  • hablar de actividades cotidianas;
  • pedir algo en una cafetería o restaurante;
  • preguntar precios;
  • entender números, fechas y horarios básicos;
  • preguntar dónde está un lugar;
  • comprender mensajes breves y sencillos;
  • leer textos elementales escritos en cirílico.
También empieza a comprender algunas características fundamentales de la gramática rusa.

Aparecen conceptos como el género de los sustantivos, los pronombres personales, los verbos en presente y pasado, la formación básica del plural y los primeros usos de los casos gramaticales.
El objetivo del A1 no es dominar la gramática rusa, sino empezar a utilizarla de manera práctica.
¿Es difícil el A1 de ruso?
El comienzo puede impresionar porque prácticamente todo resulta nuevo: el alfabeto, los sonidos, las terminaciones y determinadas estructuras.
Sin embargo, también es una etapa en la que el progreso resulta muy visible.
En relativamente poco tiempo, el alumno pasa de no reconocer ninguna palabra escrita en cirílico a poder leer nombres, frases breves y pequeños textos.
Esa sensación de avance suele ser una de las partes más motivadoras del aprendizaje.


Nivel A2 de ruso: desenvolverse en situaciones habituales
El nivel A2 de ruso consolida los conocimientos adquiridos en A1 y amplía considerablemente la capacidad de comunicación.
El estudiante deja de depender únicamente de frases previamente memorizadas y comienza a construir mensajes con mayor autonomía.
¿Qué puede hacer un estudiante de ruso A2?
En este nivel empieza a ser posible mantener conversaciones sencillas sobre asuntos cotidianos.
El alumno puede:

  • hablar de su vida diaria;
  • describir personas y lugares;
  • explicar lo que hizo anteriormente;
  • hablar de planes;
  • realizar compras;
  • pedir y comprender información sencilla;
  • desenvolverse en restaurantes, tiendas, estaciones y hoteles;
  • hablar de estudios y trabajo;
  • expresar opiniones sencillas;
  • contar experiencias personales;
  • escribir mensajes breves;
  • comprender conversaciones lentas sobre temas conocidos;
  • leer textos sencillos de uso cotidiano.
En A2 aumenta también el peso de la gramática.

El alumno empieza a utilizar con mayor seguridad los principales casos rusos y a comprender por qué las palabras modifican sus terminaciones dependiendo de la función que desempeñan en la oración.
También se amplía el conocimiento del sistema verbal y empiezan a aparecer estructuras que serán fundamentales en niveles posteriores.
Al finalizar A2, el estudiante todavía necesita que el interlocutor se exprese con cierta claridad, pero ya posee herramientas suficientes para enfrentarse a numerosas situaciones reales.


Nivel B1 de ruso: empezar a desenvolverse con independencia
El B1 de ruso marca un cambio importante.
El estudiante deja atrás la etapa estrictamente elemental y empieza a convertirse en un usuario independiente del idioma.
Ya no se limita a intercambiar información básica. Puede mantener conversaciones más largas, explicar experiencias y expresar opiniones con cierta amplitud.
¿Qué puede hacer un estudiante de ruso B1?
Un alumno de nivel B1 puede:

  • mantener conversaciones sobre numerosos temas cotidianos;
  • explicar experiencias y acontecimientos;
  • expresar opiniones;
  • justificar brevemente sus preferencias;
  • hablar de planes y proyectos;
  • contar historias;
  • desenvolverse durante un viaje;
  • afrontar muchas situaciones habituales sin recurrir constantemente a otro idioma;
  • comprender las ideas principales de textos relativamente claros;
  • escribir textos sencillos pero organizados;
  • seguir conversaciones sobre asuntos conocidos;
  • comprender buena parte de la información esencial de determinados programas o vídeos cuando el lenguaje es claro.
A nivel gramatical, el alumno debe adquirir un manejo considerablemente más sólido del sistema de casos.

También empieza a trabajar con mayor profundidad uno de los aspectos característicos del ruso: el aspecto verbal.
Los verbos rusos distinguen habitualmente entre acciones consideradas como proceso, repetición o desarrollo y acciones contempladas como completas o delimitadas. La oposición entre aspecto imperfectivo y perfectivo se convierte en una cuestión central a partir de estos niveles.
También cobran especial importancia los verbos de movimiento, una de las características más conocidas de la gramática rusa.
¿Qué supone alcanzar B1?
Alcanzar B1 significa que el ruso empieza a convertirse en una verdadera herramienta de comunicación.
Todavía habrá errores y determinadas conversaciones podrán resultar difíciles, pero el estudiante ya dispone de recursos para continuar hablando, explicar lo que necesita y desenvolverse con bastante autonomía.
Es uno de los grandes puntos de inflexión en el aprendizaje.


Nivel B2 de ruso: comunicarse con fluidez
El B2 de ruso corresponde a un nivel intermedio-alto.
En esta etapa, el estudiante puede participar en conversaciones considerablemente más complejas y expresarse con bastante espontaneidad.
La gramática y el vocabulario dejan de ser únicamente elementos de estudio y empiezan a integrarse de manera más natural en la comunicación.
¿Qué puede hacer un estudiante de ruso B2?
Un estudiante de B2 puede:

  • mantener conversaciones prolongadas;
  • expresar y defender opiniones;
  • explicar ventajas e inconvenientes;
  • participar en debates;
  • comprender textos relativamente complejos;
  • seguir películas, entrevistas y programas cuando el lenguaje no es excesivamente especializado;
  • escribir textos detallados;
  • resumir información;
  • explicar acontecimientos con precisión;
  • comprender una gran parte de conversaciones entre hablantes nativos;
  • desenvolverse en numerosos contextos académicos y profesionales.
En este nivel se amplían considerablemente los recursos lingüísticos.

El alumno debe controlar cada vez mejor:

  • los seis casos rusos;
  • los aspectos verbales;
  • los verbos de movimiento;
  • las formas reflexivas;
  • los participios;
  • los gerundios rusos;
  • las estructuras subordinadas;
  • los diferentes registros;
  • las expresiones idiomáticas más frecuentes.
Alcanzar B2 permite utilizar el ruso con una independencia considerable.

Aunque el hablante todavía pueda cometer errores y encontrar dificultades ante determinados temas especializados, ya es capaz de comunicarse sin que la conversación dependa constantemente de la colaboración del interlocutor.


Nivel C1 de ruso: dominio avanzado
El nivel C1 de ruso supone un dominio avanzado del idioma.
El estudiante ya puede comprender textos extensos y exigentes, captar significados implícitos y utilizar el ruso de manera flexible en contextos sociales, académicos y profesionales.
Aquí el aprendizaje deja de centrarse únicamente en saber si una estructura es correcta.
Empieza a importar cada vez más cómo se dice algo, qué registro resulta adecuado, qué matiz transmite una palabra y qué construcción sonaría más natural a un hablante avanzado.
¿Qué puede hacer un estudiante de ruso C1?
Un alumno de C1 puede:

  • expresarse con fluidez y espontaneidad;
  • participar en conversaciones complejas;
  • comprender exposiciones largas;
  • seguir debates;
  • interpretar textos literarios y periodísticos avanzados;
  • comprender matices, ironías y determinados significados implícitos;
  • adaptar su lenguaje a diferentes contextos;
  • escribir textos extensos y bien estructurados;
  • utilizar el ruso en situaciones profesionales;
  • realizar exposiciones complejas;
  • argumentar con precisión;
  • utilizar un vocabulario amplio y variado.
En este nivel cobra especial importancia el registro.

No hablamos exactamente igual con un amigo que durante una entrevista de trabajo, en una universidad o al redactar un texto formal.
El alumno de C1 debe aprender a manejar esas diferencias con naturalidad.
También se profundiza en colocaciones, expresiones idiomáticas, fraseología, estilo y matices léxicos.


Nivel C2 de ruso: competencia próxima al dominio pleno
El C2 es el nivel más alto establecido por el Marco Común Europeo.
No significa necesariamente hablar exactamente como una persona que ha utilizado ruso como lengua materna desde la infancia, pero sí poseer una competencia lingüística extraordinariamente elevada.
El usuario de nivel C2 puede comprender prácticamente todo lo que escucha o lee y expresarse con gran precisión.
¿Qué puede hacer un estudiante de ruso C2?
Un usuario de C2 puede:

  • comprender prácticamente cualquier conversación;
  • seguir discursos rápidos y complejos;
  • interpretar textos especializados;
  • comprender literatura avanzada;
  • captar juegos lingüísticos y numerosos matices culturales;
  • sintetizar información procedente de diferentes fuentes;
  • expresarse con enorme precisión;
  • reformular ideas para transmitir diferencias sutiles de significado;
  • desenvolverse con naturalidad en contextos académicos y profesionales de alta exigencia;
  • redactar textos complejos con un elevado grado de corrección y riqueza expresiva.
En C2 ya no se trata tanto de aprender nuevas reglas básicas como de perfeccionar continuamente el dominio del idioma.

El estudiante trabaja sobre estilo, precisión léxica, registros, expresiones idiomáticas, fraseología, cultura y variedades del ruso.
Los niveles oficiales de ruso y el examen TRKI/TORFL
El ruso dispone de un sistema oficial de certificación conocido internacionalmente como TRKI o TORFL (Test of Russian as a Foreign Language).
Sus niveles pueden relacionarse con el Marco Común Europeo de la siguiente manera:
MCER Certificación rusa

  • A1     Nivel elemental
  • A2     Nivel básico
  • B1     TRKI-I
  • B2     TRKI-II
  • C1     TRKI-III
  • C2    TRKI-IV

Estas certificaciones permiten acreditar oficialmente el conocimiento del ruso y pueden resultar interesantes para estudiantes que necesiten demostrar su nivel con fines académicos o profesionales.
¿Cuánto tiempo se necesita para pasar de un nivel a otro?
No existe una respuesta idéntica para todos los estudiantes.
La velocidad de aprendizaje depende de muchos factores:
número de horas de clase;
regularidad;
estudio personal;
conocimientos lingüísticos previos;
contacto con el idioma fuera del aula;
edad;
objetivos;
facilidad individual para determinadas competencias.El ruso presenta además características bastante diferentes del español, por lo que alcanzar niveles avanzados requiere constancia.
Sin embargo, estudiar muchas horas durante un periodo breve no siempre es la mejor estrategia.
En el aprendizaje de idiomas suele resultar mucho más eficaz mantener una exposición regular durante un periodo prolongado.
Leer, escuchar ruso, repasar vocabulario, realizar ejercicios y utilizar el idioma con frecuencia ayuda enormemente a consolidar cada nivel.
¿Qué nivel de ruso necesito?
Depende completamente del objetivo.
Para viajar
Un A1-A2 permite resolver muchas necesidades básicas: pedir comida, comprar, preguntar direcciones, comprender información sencilla o mantener intercambios elementales.
Para conversar con cierta autonomía
El B1 constituye un objetivo especialmente interesante.
A partir de este nivel es posible mantener conversaciones sobre muchos asuntos cotidianos sin depender constantemente de expresiones aprendidas de memoria.
Para trabajar utilizando ruso
En muchos contextos profesionales será recomendable alcanzar al menos un B2, aunque el nivel necesario dependerá enormemente del puesto.
Para actividades que requieren una comunicación especialmente precisa —traducción, interpretación, investigación, docencia o determinados trabajos académicos— pueden ser necesarios niveles C1 o C2.
Para leer literatura rusa
No existe un nivel exacto a partir del cual de repente pueda comprenderse toda la literatura.
En B1-B2 es posible comenzar con textos adaptados y determinadas obras accesibles.
Para leer autores clásicos en versión original con soltura y captar buena parte de sus matices lingüísticos, será necesario avanzar hacia niveles superiores.
¿Tengo que empezar necesariamente por A1?
Si nunca has estudiado ruso, sí.
El A1 proporciona las bases sobre las que se construye todo lo demás: lectura en cirílico, pronunciación, estructuras esenciales y primeros casos gramaticales.
Si ya has estudiado ruso anteriormente, lo adecuado es realizar una valoración de nivel antes de incorporarte a un grupo.
Haber estudiado durante un determinado número de años no garantiza automáticamente poseer un nivel concreto.
Lo importante es comprobar qué competencias conserva realmente el estudiante.
Del A1 al C2: un camino progresivo
Aprender ruso es un proceso acumulativo.
En A1 descubres el idioma.
En A2 empiezas a desenvolverte.
En B1 comienzas a comunicarte de manera independiente.
En B2 puedes conversar y comprender con bastante fluidez.
En C1 utilizas el ruso de forma avanzada.
En C2 alcanzas una competencia lingüística extraordinariamente elevada.
No es necesario pensar en C2 cuando estás aprendiendo las primeras letras del alfabeto.
Cada nivel constituye un objetivo en sí mismo.
Lo importante es avanzar progresivamente, consolidar cada etapa y utilizar el idioma desde el principio.
Cursos de ruso por niveles
En Academia de Ruso de LinguaEstudio organizamos nuestros cursos teniendo en cuenta el nivel de los estudiantes y su experiencia previa con el idioma.
Si nunca has estudiado ruso, puedes incorporarte a un curso de iniciación desde cero.
Si ya tienes conocimientos, podemos orientarte para encontrar el nivel más adecuado y continuar progresando.
El objetivo no consiste únicamente en completar un temario, sino en desarrollar de forma equilibrada las distintas competencias necesarias para utilizar realmente el ruso: comprensión, conversación, lectura, escritura, pronunciación, vocabulario y gramática.
Consulta nuestros cursos de ruso y encuentra el nivel adecuado para continuar aprendiendo.
 


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